|
 |
 |
Manuel Rivas en El País 7 de agosto de 2008
La beligerancia contra el recuerdo de los horrores del franquismo no es sólo de la derecha política; es compartida por un sector importante de la opinión, de parte de la Iglesia y del estamento judicial.
Pisábamos la escarcha, los campos helados, la grafía fosilizada de la hierba. Camino de la escuela. Aquella noche, la brigada político-social se había llevado detenido a un joven cristalero, Manuel Bermúdez, alias Chao. Estamos en 1964. Bombardeados por la campaña de 25 años de paz. “¿Por qué se lo llevaron?”, pregunté a Domingo, que vivía en la casa más próxima. Miró hacia los lados, dudó y me dijo en voz baja: “No se puede decir”.
“No se puede decir”. Para mí, esa frase es un documento fundamental sobre la Justicia de esa época. Contiene tanta información como los preámbulos de las leyes del franquismo. Por cierto, esos preámbulos son el mejor relato del régimen totalitario hecho por sí mismo, la plasmación de esa misión histórica definida por el dictador, el 20 de mayo de 1939, una vez alcanzada la victoria militar: “Desterrar hasta los últimos vestigios del fatal espíritu de la Enciclopedia”. El “no se puede decir” de mi amigo, aquella mañana en que pisábamos la escarcha camino de la escuela, lo he ido asociando al título del grabado de Goya: No se puede mirar. La memoria activa, libre, es imprescindible para superar esa dramática escisión que marca nuestra historia, entre la grandilocuencia lesiva de “lo que se debe decir”, “lo que se debe ver”, y la dolorosa amputación de “lo que no se puede decir” y “no se puede mirar”.
¿Por qué despierta tanta hostilidad la memoria histórica en la derecha española? Creo que es una pregunta que concierne a todos, pero especialmente a quienes se sitúan en esa órbita ideológica y política. Esa derecha que gira al centro, que no quiere que ningún votante la vuelva a rechazar por miedo (Mariano Rajoy dixit), que se pretende homologable con los gobernantes franceses y alemanes, que sí asumen la memoria de la resistencia antifascista, esa derecha tan justamente comprometida con la memoria de las víctimas del terrorismo político en el País Vasco, ¿por qué hace una excepción con la dictadura franquista, una de las más crueles y prolongadas de la historia?
En Compostela todavía se conserva alguna imagen del Santiago guerrero, espada en ristre. Allí recibió Franco de la jerarquía católica una espada para la “santa cruzada”. Pero hay también en la catedral compostelana una espléndida imagen en granito policromado de San Miguel con su balanza para pesar las almas. La manera de pesar la historia, esa historia tan reciente, no puede ser tan arbitraria que pretenda equilibrar la espada con un fardo de olvido. ¿Cuánto pesa ese pasado, la substracción colectiva de la libertad durante casi medio siglo? ¿Nada? ¿Ni un escrúpulo?
Reconocer el dolor, desde siempre, es una exigencia para curar las dolencias. De hecho, la insensibilidad al dolor es un aviso o manifestación de corrupción en el cuerpo humano. Para Hipócrates y Galeno, la capacidad de enfrentarse al dolor era también una medida de inteligencia.
Hasta ahora, la exploración del mapa del dolor, los trabajos de exhumación de desaparecidos, las movilizaciones para retirar la simbología ominosa de los amigos de Hitler y Mussolini, las iniciativas para alumbrar zonas ocultas del thriller franquista, las investigaciones para aclarar expolios o apropiaciones de dudosa legalidad que se mantienen vigentes, como es el caso del Pazo de Meirás, no han sido obra de la Justicia, sino el fruto de un trabajo ímprobo, tenaz, a contracorriente muchas veces, de un concierto cívico de conciencias que han dado forma en España a lo que podríamos llamar “la voz de Antígona”. La Antígona de Sófocles que desobedece la imposición injusta de Creonte, y la Antígona resistente de Jean Anouilh, en la que Creonte era un trasunto de Petain.
Creonte: Tienes que saber que jamás el enemigo, ni aún muerto, es amigo.
Antígona: Tienes que saber que nací no para compartir con otros odio, sino para compartir amor.
Creonte: Entonces ve allá abajo y, si tienes que amar, ámalos a ellos (a los muertos), que, mientras viva, en mí no ha de mandar una mujer.
¿En qué consiste hoy la herencia de Creonte? Es esa voz, también concertada, que ante la Antígona española, un día le dice displicente: “¿Para qué andas removiendo los huesos?”. Otro día: “¿A quién le importa esa zarandaja de la memoria histórica?”. Y al siguiente, aunque estemos hablando de asesinados y de familias que quieren darles sepultura honorable: “Para eso, ni un duro”.
Somos lo que recordamos. El olvido que seremos. Por un lado, la potencia genésica de la memoria, de Mnemósine, la madre de las nueve musas. Por otro, la constatación de que la historia de la humanidad es una dramática historia del olvido. Y Clío, la pobre, la más indolente.
¿Por qué es, o puede ser, tan importante la literatura para la historia? La mirada del relato histórico, en sus versiones dominantes, es depredadora, carnívora. Quiere conquistar, imponerse. Por el contrario, la memoria literaria es la de un ser rumiante, donde fermenta lo interno y lo externo, lo vivido y lo imaginado, la razón y la emoción. Es una mirada que nos permite ver la historia humana desde un “presente recordado”. La memoria de Antígona se desplaza hacia delante. El olvido intencionado de Creonte a la larga se convierte en una tara colectiva. De todos los detectives, el mejor de la historia es Freud: “Censurar un texto no es difícil, lo difícil es borrar sus rastros”. En Las huellas de la memoria, Enrique Carpintero y Alejandro Vainer, expertos en el campo de la salud mental, utilizan dos expresiones complementarias para explicar la necesidad social de la lucha contra el olvido. Se trata, a la vez, de “construir el pasado” y “abrir el porvenir”.
Hay un concepto en neurología que se utiliza para definir la pérdida de recuerdos anteriores al momento en que se produce un daño en el hipocampo. Es lo que se denomina amnesia retrógrada. La asunción militante de una amnesia retrógrada por parte del gran espacio conservador ha tenido, por desgracia, un relativo éxito. La amnesia retrógrada no ha sido sólo una posición de líderes políticos derechistas, sino que ha sido compartida por un sector importante de la opinión, de parte de la Iglesia e incluso del estamento judicial.
Hago esta última afirmación porque resulta muy llamativa, y creo que históricamente dolorosa y escandalosa, la “suspensión de las conciencias” que prevaleció muchos años en la Justicia hacia la represión y los horrores del franquismo. Una cosa son las amnistías y otra las absolutas amnesias históricas. Creo que esa posición de amnesia retrógrada, la beligerancia contra el proceso de memoria histórica, la oposición tan grosera a la exhumación de los restos de los desaparecidos en la guerra y la posguerra, el desinterés hacia los exilados o la indiferencia en la honra a los luchadores de la resistencia o a los muertos en los campos de exterminio nazis, todo esto no ha aportado desde luego nada positivo al país, pero tampoco al campo político e intelectual que ha mantenido esa mentalidad de “amnesia retrógrada”. La derecha renovada debería dar ese paso moral de despegarse definitivamente del complejo de Creonte.
Los que militan en la amnesia retrógrada limitan su campo de olvido a la zona de sombra o área de ceguera del franquismo. Paradójicamente, muchos de esos activistas de la amnesia en lo que afecta al período dictatorial, remueven con entusiasmo el pasado para reivindicar, por poner algunos ejemplos, las esencias del nacional-catolicismo en el campo educativo, la vigencia de un rancio discurso tutelar respecto de América Latina, un permanente estado de sospecha hacia el sistema autonómico y la riqueza plurilingüe, por no hablar de la añoranza de los Reyes Católicos o del reino visigodo anterior al 711. ¡Eso sí que es saudade!
La democracia tiene que asentarse en una memoria democrática. El paso dado por el juez Baltasar Garzón, un referente internacional de integridad, con su solicitud de información a los ministerios de Defensa e Interior y a las asociaciones que trabajan por la reparación histórica puede significar un giro decisivo. Después de la contienda, miles de personas fueron asesinadas y sus cuerpos hechos desaparecer sin que esos crímenes se investigaran jamás. La dictadura llevó adelante una “Causa General” cruel e implacable, castigando incluso conductas legales anteriores a la guerra. Fue, esa dictadura, un prolongadísimo estado de excepción. Negando esa evidencia, presuntos historiadores, que violan a Clío en cada página, convierten en propaganda odiosa la herencia de Creonte. Por eso, para construir el porvenir, es tan importante que la Justicia en España escuche al fin la voz de Antígona.
Manuel Rivas es escritor.
|
| Lunes, 11 Agosto, 2008 |
|
     
|
 |
 |
- La Junta prescinde de Blanca Li al frente del Centro Andaluz de Danza
(29 Jul, 2010)
- 'Lorca es interminable'
(28 Jul, 2010)
- La Junta ahorrará 115 millones con la eliminación de 111 empresas públicas
(28 Jul, 2010)
- Los problemas crecen bajo las 'setas'
(28 Jul, 2010)
- CONTSA:Salas arremete contra los administradores de Contsa por su "mala gestión"
(28 Jul, 2010)
- Creadores de veinte países llenarán de arte el Polígono de San Pablo
(28 Jul, 2010)
- Espacio Iniciarte, último acto
(28 Jul, 2010)
- Griñán llama a combatir las encuestas
(28 Jul, 2010)
- Cancelada 'La Noche Larga'
(28 Jul, 2010)
- Los Encuentros de Arte del Sáhara rescatan del secretismo a los desaparecidos
(28 Jul, 2010)
|
- Todos los temas
- Almería (29 Jul, 2009)
- Arquitectura y urbanismo (28 Jul, 2010)
- Arte (28 Jul, 2010)
- Artes Escénicas (04 Jul, 2010)
- Audiovisual (02 Jun, 2010)
- BIACS (29 Jul, 2010)
- Bienal de Flamenco (05 Mar, 2009)
- Cádiz (25 Mar, 2010)
- Caja San Fernando (23 Abr, 2007)
- Cajasur (04 Sep, 2006)
- caS (10 Jul, 2010)
- Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (28 Jul, 2010)
- Consejería Cultura (28 Jul, 2010)
- Copyleft (02 Jul, 2010)
- Córdoba (01 Jul, 2010)
- Cultura General (28 Jul, 2010)
- Danza (29 Jul, 2010)
- Diputación (27 Feb, 2010)
- Ecología Política (28 Jul, 2010)
- Educación (02 Jun, 2010)
- El Monte (11 May, 2007)
- Festivales (28 Jun, 2010)
- Flamenco (28 Jul, 2010)
- Galerías (29 Jun, 2010)
- Granada (25 Abr, 2010)
- Huelva (16 Jul, 2010)
- ICAS (28 Jul, 2010)
- Jaén (14 Abr, 2010)
- Literatura (04 May, 2010)
- Literatura (04 Ago, 2008)
- Málaga (23 Jul, 2010)
- Museo de BB.AA, (21 Jul, 2010)
- Música (21 Jul, 2010)
- PRPC (21 May, 2010)
- Publicaciones (10 Mar, 2010)
- Teatro (28 Jun, 2010)
- UNIA Arte y Pensamiento (17 Nov, 2009)
- Universidad (01 Jun, 2010)
- ZEMOS98 (13 Mar, 2010)
|
|
Comentarios
A BALTASAR GARZÓN, o a cualquier “estrella del firmamento”.
Rafael del Barco Carreras
Los muertos del Franquismo. Muertos los culpables, a buenas horas… viviendo tantos de otros oscuros silencios. Repitiendo lo escrito cuando la Ley de Memoria Histórica, ¿para qué ir tan lejos?... JUECES, jueces…profesionales con un protagonismo, Poder, y por tanto ARBITRARIEDAD, impensable en los países OCCIDENTALES, DEMOCRÁTICOS Y DE NUESTROS ENTORNO, donde en todos el JURADO PURO O MIXTO les condiciona. Y el PODER CORROMPE, aunque solo sea intelectualmente.
Va de muertos con Franco. Mi padre se escapó por pelos, un aviso, de acabar en la Rabasada, por dueño de un pequeño puesto en una plaza del Barrio de Gracia. Un “escamot de milicianos” consideró que era de Derechas. ¡De siempre le importó un rábano la Política!, y formaba parte del Casals Republicá de Nuestra Señora del Coll, Barcelona. Se alistó en el Ejército de la República para zafarse, y antes de pasar a Francia, salido de la formación, por las montañas hasta que le avaló mi tío Federico, capitán castrense de Franco, y durante años Ecónomo del Pilar. Y nací en Manresa. Me lo contaba mi madre, él jamás habló sobre ello. La vida les fue dura. Las fábricas y obras de los 40, 50 y 60 no eran cómodas. Y en él, un su vejez, mi prisión colmó su baso.
Y sobre aquella MODELO, 1980, un recuerdo al Juez Garzón, y a todos los jueces, aunque “pasen olímpicamente”. O sobre la arbitrariedad judicial que envió a ella a tanto inocente, o culpables, con más o menos defensa, pero que no la tuvieron por el torticero SISTEMA JUDICIAL, demostrado por las sentencias en el TRIBUNAL DE DERECHOS HUMANOS DE ESTRASBURGO o LA PROPIA ONU por la carencia de la SEGUNDA INSTANCIA, y que cualquier Presidente de Sala o Audiencia manejaba ¿o maneja? la Justicia a lo sátrapa o rey de la Taifa, como en mi caso. ¡Una tontería lo de SALA CONTAMINADA en el Caso Consorcio! Eso no era CONTAMINACIÓN era PURA PREVARICACIÓN. Yo ni por asomo tuve un juicio y recursos JUSTOS, ver www.lagrancorrupción.com
Para recordarla que hable con su “ex colega” o “amigo-enemigo” GÓMEZ DE LIAÑO, primer Juez de Vigilancia Penitenciaria en Barcelona, y se esclarezcan muertes que HAN REMUERTO en las estanterías de los juzgados y fiscalía, y que no han prescrito, los autores siguen vivos, y ninguna Ley condiciona… con la curiosidad del descuadre en el número de internos entre recuentos y contabilidad que viví de “machaca esclavo” en ECONOMATOS Y SUMINISTROS, aunque era el real contable, lo que funcionarios actuales aun certificarían. ¡Alguna fosa común puede hallarse cuando desmonten ese tétrico edificio… y quizá de mucho después de Franco! ¡Demasiadas fugas por los últimos 70 y 80! En la de los 40 por la enfermería, después de uno de los duros motines, los números y nombres de fugados varían según quien lo cuenta. A menudo “malpienso” que demoran su derribo… ¿y los desaparecidos estilo Nani?…torturas en el “hábilmente interrogado”… él mismo archivó unos huesos hasta que le convino…
JUECES…jueces… no me cansaré de repetirlo, pues mi vida hubiera sido muy otra… ¿para cuándo su control real? convertidos en funcionarios, técnicos en leyes, que arbitren en un JURADO TOTAL, o juzguen con control de no profesionales en JURADO MIXTO. Hace siglos que las democracias descubrieron que la JUSTICIA era algo muy serio, importante y peligroso para dejarlo en manos de estrictamente PROFESIONALES con la correspondiente lacra del amiguismo, corporativismo y endogamia, caldo de cultivo para la Corrupción. Parece que EL ABSOLUTISMO, NEPOTISMO o DESPOTISMO, ILUSTRADO no quiera abandonar su último reducto, ESPAÑA. ¿Cuántas estrellas o millonarios se crearán? Y en lo de ILUSTRADO no me refiero al Juez de Vigilancia Lluis o Luis Albiñana Olmos, que soltó al violador, Pedro Jiménez (muy conocido en Brians por “violeta” y psicópata peligroso), el de las policías de Hospitalet, a la pareja de desalmados que en Nou Barris violaron una chica matando a su novio, o simplemente concedió un controvertido Tercer Grado a Javier de la Rosa, por arrepentimiento, al mismo tiempo que no recibía (estaba de viaje) a mi mujer y mi abogado para reclamarle mi libertad, ¡salí una semana después de mi cumplimiento TOTAL! Y le ascienden a Magistrado de Sala, y antes fue primer Presidente socialista de la iniciada Generalitat Valenciana, y a Juez por Abogado de Reconocido Prestigio.